Antes de ponerla a la venta, reúna la escritura de propiedad, el contrato de compraventa anterior, los recibos de impuestos, las facturas de servicios públicos y los documentos de propiedad. Prepare los planos, los informes de inspección, los registros de reformas y las aprobaciones de la comunidad de propietarios, si corresponde. Tener estos documentos listos ayuda a su agente a promocionar la propiedad de manera eficiente, garantiza la transparencia y agiliza la verificación para los posibles compradores, lo que aumenta las probabilidades de una venta sin contratiempos.