El mercado inmobiliario en Santiago está experimentando una transformación en su geografía de inversión. Comunas que anteriormente no figuraban entre las principales opciones hoy se posicionan como alternativas atractivas, impulsadas por precios más accesibles, desarrollo urbano y una creciente demanda por arriendo.
Este fenómeno responde a múltiples factores, entre ellos la expansión de la ciudad, mejoras en infraestructura, nuevos proyectos de transporte y un aumento en la demanda por viviendas en sectores periféricos.
Además, el alto valor de las propiedades en comunas tradicionales ha llevado a muchos inversionistas a explorar nuevas zonas con mayor potencial de crecimiento.
Este cambio en el mapa inmobiliario abre oportunidades interesantes para quienes buscan diversificar sus inversiones y apostar por sectores en desarrollo, donde la plusvalía podría incrementarse en el mediano plazo.